Se lo diremos claramente; el blackjack es un juego de casino en el que aprender a jugar es increíblemente fácil, pero aprender a jugar bien es mucho más complicado. Afortunadamente las posibilidades de ganar, ya altas por sí mismas en el blackjack, pueden verse multiplicadas gracias a buena estrategia de juego. La buena noticia de la que Azar y apuestas quiere hacer partícipe a todos sus allegados, es que no es necesario desplazarse hasta Las vegas o Montecarlo para disfrutar de el estado de ánimo que provoca jugar al blackjack. ¡Gracias a nuestras páginas web de paternales consejos, comenzará a jugar al blackjack de forma eficaz en cuanto termine de leer nuestras recomendaciones!
Para comenzar, son indispensables un ordenador y buena conexión a Internet. ¡Aunque lo más probable es que si está leyendo esto, ya cuente con ello! A continuación debemos elegir un casino apropiado, para lo que encontrará más información en nuestra página web. (Si juega para ganar dinero, recuerde que es necesario registrarse e introducir los códigos de depósito para ganar algo de dinero extra). Una vez haya sido aceptado su depósito, o por el contrario haya creado su cuenta sólo-juego, podrá acceder a la página del casino. La mayoría le ofrecerán claramente un link para jugar al blackjack, pero también muchas cuentan con varias mesas para diferentes variantes del juego (Blackjack de doble ataque, de doble exposición o de cambio con 21). También podrá elegir si prefiere jugar en solitario o con otros jugadores y un crupier real.
Se les pedirá a todos los jugadores que hagan sus apuestas. Para ello, es necesario colocar la cantidad de fichas que quieren apostarse en la sección “apuestas” con el ratón. El juego comienza cuando el crupier (en este caso un empleado del casino de carne y hueso o un programa configurado para realizar sus funciones al azar) reparte dos cartas a cada jugador de la baraja normal de 52 cartas, destapando una, y dejando otra boca abajo. Cada carta destapada tiene un valor de 10, mientras que el resto de las cartas numeradas poseen el valor que indica su numeración. El as puede tener un valor de 1 o 10, y es necesario para realizar un blackjack natural. Con ésto en mente, ya habrá adivinado que el objetivo del juego no es otro que el de conseguir un blackjack. Si queremos ser más específicos, diremos que el objetivo de los jugadores es conseguir una mano cuyo valor se aproxime todo lo posible a 21 sin sobrepasarlo ( pasarse de 21 recibe el nombre de “bust”).
Para conseguir un blackjack ”natural” es necesario que le hayan repartido un as en la primera mano y que lo combine con cualquier otra carta cuyo valor sea 10, aunque también es posible conseguir sumar 21 con otras combinaciones. Si está satisfecho con las dos primeras cartas que le han repartido puede plantarse (stand). Si por el contrario el valor de sus cartas resultase muy bajo, puede pedir que el crupier le reparta otra carta (hit). Existe también la opción de repartir (split) si le tocasen dos cartas iguales en la primera ronda. Para hacer un split es necesario doblar la apuesta. A continuación el crupier separará las cartas y le repartirá otras dos, una por cada carta repetida. El resultado es que estará jugando con dos manos en lugar de con una. Otra opción es hacer un double down, lo que implica que usted dobla la apuesta pero no juega con dos manos, sólo con una. En algunos casinos también es posible hacer lo que denomina surrender (rendirse), donde el jugador abandona la partida una vez se hayan repartido las dos primeras cartas y antes de que al crupier le haya dado tiempo de comprobar las jugadas. En este caso al jugador se le devuelven la mitad de su apuesta original.





